كتاب · Don Quijote de la Mancha
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المؤلف: Miguel de Cervantes
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La temerosa y desconsolada señora, sin entrar en cuenta de lo que
don Quijote pedía, y sin preguntar quién Dulcinea fuese, le
prometió que el escudero haría todo aquello que de su parte le
fuese mandado.
- Pues en fe de esa palabra, yo no le haré más daño, puesto que
me lo tenía bien merecido.
Capítulo X. De lo que más le avino a don Quijote con el vizcaíno,
y del peligro en que se vio con una turba de yangueses
Ya en este tiempo se había levantado Sancho Panza, algo
maltratado de los mozos de los frailes, y había estado atento a
la batalla de su señor don Quijote, y rogaba a Dios en su corazón
fuese servido de darle vitoria y que en ella ganase alguna ínsula
de donde le hiciese gobernador, como se lo había prometido.
Viendo, pues, ya acabada la pendencia, y que su amo volvía a
subir sobre Rocinante, llegó a tenerle el estribo; y antes que
subiese se hincó de rodillas delante dél, y, asiéndole de la
mano, se la besó y le dijo:
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