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المؤلف: Miguel de Cervantes

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Viendo, pues, los gallegos el mal recado que habían hecho, con la
mayor presteza que pudieron, cargaron su recua y siguieron su
camino, dejando a los dos aventureros de mala traza y de peor
talante.
El primero que se resintió fue Sancho Panza; y, hallándose junto
a su señor, con voz enferma y lastimada, dijo:
- ¡Señor don Quijote! ¡Ah, señor don Quijote!
- ¿Qué quieres, Sancho hermano? -respondió don Quijote con el
mesmo tono afeminado y doliente que Sancho.
- Querría, si fuese posible -respondió Sancho Panza-, que vuestra
merced me diese dos tragos de aquella bebida del feo Blas, si es
que la tiene vuestra merced ahí a mano. Quizá será de provecho
para los quebrantamientos de huesos como lo es para las feridas.
- Pues, a tenerla yo aquí, desgraciado yo, ¿qué nos faltaba?
-respondió don Quijote-. Mas yo te juro, Sancho Panza, a fe de
caballero andante, que antes que pasen dos días, si la fortuna no
ordena otra cosa, la tengo de tener en mi poder, o mal me han de
andar las manos.

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