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المؤلف: Miguel de Cervantes

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Probó a subir desde el caballo a las bardas, pero estaba tan
molido y quebrantado que aun apearse no pudo; y así, desde encima
del caballo, comenzó a decir tantos denuestos y baldones a los
que a Sancho manteaban, que no es posible acertar a escribillos;
mas no por esto cesaban ellos de su risa y de su obra, ni el
volador Sancho dejaba sus quejas, mezcladas ya con amenazas, ya
con ruegos; mas todo aprovechaba poco, ni aprovechó, hasta que de
puro cansados le dejaron. Trujéronle allí su asno, y, subiéndole
encima, le arroparon con su gabán. Y la compasiva de Maritornes,
viéndole tan fatigado, le pareció ser bien socorrelle con un
jarro de agua, y así, se le trujo del pozo, por ser más frío.
Tomóle Sancho, y llevándole a la boca, se paró a las voces que su
amo le daba, diciendo:
- ¡Hijo Sancho, no bebas agua! ¡Hijo, no la bebas, que te matará!
¿Ves? Aquí tengo el santísimo bálsamo -y enseñábale la alcuza del
brebaje-, que con dos gotas que dél bebas sanarás sin duda.

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