كتاب · Don Quijote de la Mancha
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المؤلف: Miguel de Cervantes
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- Dígote, Sancho -dijo don Quijote-, que estás en lo cierto, y
que habré de tomar tu consejo en cuanto el ir antes con la
princesa que a ver a Dulcinea. Y avísote que no digas nada a
nadie, ni a los que con nosotros vienen, de lo que aquí hemos
departido y tratado; que, pues Dulcinea es tan recatada que no
quiere que se sepan sus pensamientos, no será bien que yo, ni
otro por mí, los descubra.
- Pues si eso es así -dijo Sancho-, ¿cómo hace vuestra merced que
todos los que vence por su brazo se vayan a presentar ante mi
señora Dulcinea, siendo esto firma de su nombre que la quiere
bien y que es su enamorado? Y, siendo forzoso que los que fueren
se han de ir a hincar de finojos ante su presencia, y decir que
van de parte de vuestra merced a dalle la obediencia, ¿cómo se
pueden encubrir los pensamientos de entrambos? - ¡Oh, qué necio y
qué simple que eres! -dijo don Quijote-. ¿Tú no ves, Sancho, que
eso todo redunda en su mayor ensalzamiento? Porque has de saber
que en este nuestro estilo de caballería es gran honra tener una
dama muchos caballeros andantes que la sirvan, sin que se
estiendan más sus pensamientos que a servilla, por sólo ser ella
quien es, sin esperar otro premio de sus muchos y buenos deseos,
sino que ella se contente de acetarlos por sus caballeros.
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