كتاب · Don Quijote de la Mancha
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المؤلف: Miguel de Cervantes
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Suspendióles la blancura y belleza de los pies, pareciéndoles que
no estaban hechos a pisar terrones, ni a andar tras el arado y
los bueyes, como mostraba el hábito de su dueño; y así, viendo
que no habían sido sentidos, el cura, que iba delante, hizo señas
a los otros dos que se agazapasen o escondiesen detrás de unos
pedazos de peña que allí había, y así lo hicieron todos, mirando
con atención lo que el mozo hacía; el cual traía puesto un
capotillo pardo de dos haldas, muy ceñido al cuerpo con una
toalla blanca. Traía, ansimesmo, unos calzones y polainas de paño
pardo, y en la cabeza una montera parda. Tenía las polainas
levantadas hasta la mitad de la pierna, que, sin duda alguna, de
blanco alabastro parecía. Acabóse de lavar los hermosos pies, y
luego, con un paño de tocar, que sacó debajo de la montera, se
los limpió; y, al querer quitársele, alzó el rostro, y tuvieron
lugar los que mirándole estaban de ver una hermosura
incomparable; tal, que Cardenio dijo al cura, con voz baja:
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