كتاب · Don Quijote de la Mancha
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المؤلف: Miguel de Cervantes
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Y esto dijo afirmándose en los estribos y calándose el morrión;
porque la bacía de barbero, que a su cuenta era el yelmo de
Mambrino, llevaba colgado del arzón delantero, hasta adobarla del
mal tratamiento que la hicieron los galeotes.
Dorotea, que era discreta y de gran donaire, como quien ya sabía
el menguado humor de don Quijote y que todos hacían burla dél,
sino Sancho Panza, no quiso ser para menos, y, viéndole tan
enojado, le dijo: - Señor caballero, miémbresele a la vuestra
merced el don que me tiene prometido, y que, conforme a él, no
puede entremeterse en otra aventura, por urgente que sea;
sosiegue vuestra merced el pecho, que si el señor licenciado
supiera que por ese invicto brazo habían sido librados los
galeotes, él se diera tres puntos en la boca, y aun se mordiera
tres veces la lengua, antes que haber dicho palabra que en
despecho de vuestra merced redundara.
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