اللغات

لوحة المفاتيح

صفحة 687 من 2546

المؤلف: Miguel de Cervantes

الوقت0:00
السرعة (WPM)0.0
الدقة100.0%

اضغط ابدأ واكتب السطور بدقة. · مفتاح الرجوع معطل — استمر حتى بعد الخطأ.

Don Quijote, que tales blasfemias oyó decir contra su señora
Dulcinea, no lo pudo sufrir, y, alzando el lanzón, sin hablalle
palabra a Sancho y sin decirle esta boca es mía, le dio tales dos
palos que dio con él en tierra; y si no fuera porque Dorotea le
dio voces que no le diera más, sin duda le quitara allí la vida.
- ¿Pensáis -le dijo a cabo de rato-, villano ruin, que ha de
haber lugar siempre para ponerme la mano en la horcajadura, y que
todo ha de ser errar vos y perdonaros yo? Pues no lo penséis,
bellaco descomulgado, que sin duda lo estás, pues has puesto
lengua en la sin par Dulcinea. ¿Y no sabéis vos, gañán, faquín,
belitre, que si no fuese por el valor que ella infunde en mi
brazo, que no le tendría yo para matar una pulga? Decid, socarrón
de lengua viperina, ¿y quién pensáis que ha ganado este reino y
cortado la cabeza a este gigante, y héchoos a vos marqués, que
todo esto doy ya por hecho y por cosa pasada en cosa juzgada, si
no es el valor de Dulcinea, tomando a mi brazo por instrumento de
sus hazañas? Ella pelea en mí, y vence en mí, y yo vivo y respiro
en ella, y tengo vida y ser. ¡Oh hideputa bellaco, y cómo sois
desagradecido: que os veis levantado del polvo de la tierra a ser
señor de título, y correspondéis a tan buena obra con decir mal
de quien os la hizo!

اضغط ابدأ واكتب السطور بدقة.

لم يبدأ