पुस्तक · Don Quijote de la Mancha
पृष्ठ 659 / 2546
लेखक: Miguel de Cervantes
समय0:00
गति (WPM)0.0
सटीकता100.0%
स्टार्ट दबाएं और पंक्तियां सटीक टाइप करें। · बैकस्पेस अक्षम — गलती के बाद भी जारी रखें।
- Digo que así lo otorgo -respondió don Quijote-, y así podéis,
señora, desde hoy más, desechar la malenconía que os fatiga y
hacer que cobre nuevos bríos y fuerzas vuestra desmayada
esperanza; que, con el ayuda de Dios y la de mi brazo, vos os
veréis presto restituida en vuestro reino y sentada en la silla
de vuestro antiguo y grande estado, a pesar y a despecho de los
follones que contradecirlo quisieren. Y manos a labor, que en la
tardanza dicen que suele estar el peligro.
La menesterosa doncella pugnó, con mucha porfía, por besarle las
manos, mas don Quijote, que en todo era comedido y cortés
caballero, jamás lo consintió; antes, la hizo levantar y la
abrazó con mucha cortesía y comedimiento, y mandó a Sancho que
requiriese las cinchas a Rocinante y le armase luego al punto.
Sancho descolgó las armas, que, como trofeo, de un árbol estaban
pendientes, y, requiriendo las cinchas, en un punto armó a su
señor; el cual, viéndose armado, dijo:
स्टार्ट दबाएं और पंक्तियां सटीक टाइप करें।
शुरू नहीं हुआ