Boek · Don Quijote de la Mancha
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Auteur: Miguel de Cervantes
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- Ésa es natural condición de mujeres -dijo don Quijote-:
desdeñar a quien las quiere y amar a quien las aborrece. Pasa
adelante, Sancho. - "Sucedió -dijo Sancho- que el pastor puso por
obra su determinación, y, antecogiendo sus cabras, se encaminó
por los campos de Estremadura, para pasarse a los reinos de
Portugal.
La Torralba, que lo supo, se fue tras él, y seguíale a pie y
descalza desde lejos, con un bordón en la mano y con unas
alforjas al cuello, donde llevaba, según es fama, un pedazo de
espejo y otro de un peine, y no sé qué botecillo de mudas para la
cara; mas, llevase lo que llevase, que yo no me quiero meter
ahora en averiguallo, sólo diré que dicen que el pastor llegó con
su ganado a pasar el río Guadiana, y en aquella sazón iba crecido
y casi fuera de madre, y por la parte que llegó no había barca ni
barco, ni quien le pasase a él ni a su ganado de la otra parte,
de lo que se congojó mucho, porque veía que la Torralba venía ya
muy cerca y le había de dar mucha pesadumbre con sus ruegos y
lágrimas; mas, tanto anduvo mirando, que vio un pescador que
tenía junto a sí un barco, tan pequeño que solamente podían caber
en él una persona y una cabra; y, con todo esto, le habló y
concertó con él que le pasase a él y a trecientas cabras que
llevaba.
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