Boek · Don Quijote de la Mancha
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Auteur: Miguel de Cervantes
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No estaba tan maltrecho Sancho que no oyese todo cuanto su amo le
decía, y, levantándose con un poco de presteza, se fue a poner
detrás del palafrén de Dorotea, y desde allí dijo a su amo:
- Dígame, señor: si vuestra merced tiene determinado de no
casarse con esta gran princesa, claro está que no será el reino
suyo; y, no siéndolo, ¿qué mercedes me puede hacer? Esto es de lo
que yo me quejo; cásese vuestra merced una por una con esta
reina, ahora que la tenemos aquí como llovida del cielo, y
después puede volverse con mi señora Dulcinea; que reyes debe de
haber habido en el mundo que hayan sido amancebados. En lo de la
hermosura no me entremeto; que, en verdad, si va a decirla, que
entrambas me parecen bien, puesto que yo nunca he visto a la
señora Dulcinea. - ¿Cómo que no la has visto, traidor blasfemo?
-dijo don Quijote-. Pues, ¿no acabas de traerme ahora un recado
de su parte?
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