Boek · Don Quijote de la Mancha
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Auteur: Miguel de Cervantes
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Era la noche, como se ha dicho, escura, y ellos acertaron a
entrar entre unos árboles altos, cuyas hojas, movidas del blando
viento, hacían un temeroso y manso ruido; de manera que la
soledad, el sitio, la escuridad, el ruido del agua con el susurro
de las hojas, todo causaba horror y espanto, y más cuando vieron
que ni los golpes cesaban, ni el viento dormía, ni la mañana
llegaba; añadiéndose a todo esto el ignorar el lugar donde se
hallaban. Pero don Quijote, acompañado de su intrépido corazón,
saltó sobre Rocinante, y, embrazando su rodela, terció su lanzón
y dijo: - Sancho amigo, has de saber que yo nací, por querer del
cielo, en esta nuestra edad de hierro, para resucitar en ella la
de oro, o la dorada, como suele llamarse. Yo soy aquél para quien
están guardados los peligros, las grandes hazañas, los valerosos
hechos.
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