Boek · Don Quijote de la Mancha
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Auteur: Miguel de Cervantes
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Llegaron, pues, a ella, y, asiéndola por la mano el cura,
prosiguió diciendo:
- Lo que vuestro traje, señora, nos niega, vuestros cabellos nos
descubren: señales claras que no deben de ser de poco momento las
causas que han disfrazado vuestra belleza en hábito tan indigno,
y traídola a tanta soledad como es ésta, en la cual ha sido
ventura el hallaros, si no para dar remedio a vuestros males, a
lo menos para darles consejo, pues ningún mal puede fatigar
tanto, ni llegar tan al estremo de serlo, mientras no acaba la
vida, que rehúya de no escuchar siquiera el consejo que con buena
intención se le da al que lo padece. Así que, señora mía, o señor
mío, o lo que vos quisierdes ser, perded el sobresalto que
nuestra vista os ha causado y contadnos vuestra buena o mala
suerte; que en nosotros juntos, o en cada uno, hallaréis quien os
ayude a sentir vuestras desgracias.
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