Ksiazka · Don Quijote de la Mancha
Strona 365 z 2546
Autor: Miguel de Cervantes
Czas0:00
Predkosc (WPM)0.0
Dokladnosc100.0%
Nacisnij start i wpisz linie dokladnie. · Backspace wylaczony — pisz dalej nawet po bledzie.
Era la noche, como se ha dicho, escura, y ellos acertaron a
entrar entre unos árboles altos, cuyas hojas, movidas del blando
viento, hacían un temeroso y manso ruido; de manera que la
soledad, el sitio, la escuridad, el ruido del agua con el susurro
de las hojas, todo causaba horror y espanto, y más cuando vieron
que ni los golpes cesaban, ni el viento dormía, ni la mañana
llegaba; añadiéndose a todo esto el ignorar el lugar donde se
hallaban. Pero don Quijote, acompañado de su intrépido corazón,
saltó sobre Rocinante, y, embrazando su rodela, terció su lanzón
y dijo: - Sancho amigo, has de saber que yo nací, por querer del
cielo, en esta nuestra edad de hierro, para resucitar en ella la
de oro, o la dorada, como suele llamarse. Yo soy aquél para quien
están guardados los peligros, las grandes hazañas, los valerosos
hechos.
Nacisnij start i wpisz linie dokladnie.
Nie rozpoczeto